Durante el embarazo, el cuerpo experimenta múltiples cambios hormonales, vasculares y metabólicos que pueden influir directamente en la salud bucodental. Mantener una buena higiene oral durante esta etapa es esencial no solo para la madre, sino también para el bienestar del bebé.
Cambios en la boca durante el embarazo
Las alteraciones hormonales pueden provocar una mayor sensibilidad de las encías, facilitando la aparición de gingivitis del embarazo, una inflamación que puede causar enrojecimiento, sangrado o molestias al cepillarse. Además, el aumento de náuseas o vómitos puede exponer los dientes a los ácidos gástricos, debilitando el esmalte y aumentando el riesgo de caries.
En algunos casos también pueden aparecer granulomas del embarazo (pequeños bultos benignos en las encías), que suelen desaparecer tras el parto pero que conviene controlar para evitar molestias o infecciones.
¿Por qué es importante cuidar la boca durante el embarazo?
Diversos estudios han mostrado que las enfermedades periodontales no tratadas podrían estar relacionadas con partos prematuros o bajo peso al nacer. Por ello, prevenir y tratar a tiempo los problemas bucales es una parte importante de la atención prenatal.
¿Cuándo se recomienda acudir al dentista?
Lo ideal es realizar una revisión odontológica antes del embarazo, para tratar cualquier patología existente y empezar la gestación con una boca sana.
Si ya se está embarazada, el segundo trimestre (entre las semanas 14 y 28) es el momento más seguro para realizar tratamientos dentales, ya que el riesgo de náuseas es menor y el desarrollo fetal se encuentra más estable.
Durante el primer trimestre y el final del embarazo se suelen limitar los tratamientos a los estrictamente necesarios, aunque las limpiezas dentales y revisiones pueden realizarse sin problema en cualquier momento si el especialista lo considera oportuno.
Consejos para cuidar la salud bucodental en el embarazo
- Cepillarse los dientes al menos dos veces al día con una pasta fluorada.
- Usar hilo o cepillos interdentales para eliminar la placa en zonas difíciles.
- En caso de vómitos, no cepillarse justo después: es mejor enjuagarse primero con agua o con un colutorio sin alcohol.
- Mantener una alimentación equilibrada, limitando azúcares y ultraprocesados.
- Acudir a las revisiones dentales recomendadas, informando siempre al profesional de la semana de gestación y los tratamientos médicos que se estén siguiendo.
En AHOA acompañamos cada etapa de la vida con una atención personalizada y segura. Si estás embarazada o planeas estarlo, nuestro equipo puede ayudarte a mantener tu salud bucodental en perfecto equilibrio, cuidando de ti y de tu bebé desde el primer momento.