En los últimos años, la ciencia ha puesto el foco en la microbiota —ese conjunto de microorganismos que habita en distintas partes del cuerpo— y su papel esencial en la salud general. La cavidad oral no es una excepción: en ella conviven cientos de especies bacterianas que, cuando se mantienen en equilibrio, protegen nuestras encías y nuestros dientes.
Sin embargo, cuando ese equilibrio se rompe, pueden aparecer enfermedades periodontales como la gingivitis o la periodontitis. Estas patologías no se deben solo a la presencia de bacterias “malas”, sino también a un desequilibrio en la microbiota oral y a la respuesta inflamatoria del organismo. Cuidar la microbiota es, por tanto, cuidar la salud de nuestras encías.
Algunos hábitos que ayudan a mantenerla en equilibrio son:
- Mantener una buena higiene bucodental, con cepillado y limpieza interdental diarios.
- Realizar visitas periódicas al periodoncista para detectar y tratar a tiempo cualquier alteración.
- Seguir una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras y alimentos frescos.
- Evitar el consumo excesivo de azúcares, tabaco y alcohol, que alteran la flora oral.
En AHOA trabajamos con un enfoque integral de la salud periodontal, teniendo en cuenta no solo los factores locales, sino también los sistémicos y el estilo de vida de cada persona. Porque una microbiota sana es la mejor aliada de una sonrisa saludable.