Con la vuelta a las clases, muchas familias retoman rutinas y horarios más estructurados. Este es un momento clave para reforzar los hábitos de higiene bucodental en los más pequeños.
Durante el curso escolar, los niños pasan gran parte del día fuera de casa, lo que puede dificultar mantener ciertos cuidados. Sin embargo, con una buena organización, es posible asegurar que su salud oral no se resienta.
Algunos consejos prácticos:
- Rutina fija de cepillado en casa: al menos dos veces al día, mañana y noche. Si los niños aún son pequeños, es recomendable supervisarles.
- Almuerzos saludables: frutas frescas, lácteos sin azúcares añadidos y frutos secos (en edad adecuada) son aliados para los dientes. Evitar galletas, bollería y zumos industriales, que favorecen la aparición de caries.
- Chicles sin azúcar (en niños mayores): pueden ser un recurso ocasional tras la comida, ya que estimulan la producción de saliva y ayudan a proteger los dientes.
- Visitas periódicas al dentista: no solo para revisar, sino también para reforzar en el niño la importancia de cuidar su sonrisa.
Consejo AHOA: convierte la higiene bucal en un hábito divertido. Cepillarse juntos en familia o utilizar cepillos de colores y temporizadores puede motivar a los niños a mantener su rutina.